EDITORIALS

Rissa Arias

Por fin he descubierto en las últimas décadas de mi vida por qué estaba tan aburrida en la clase de historia cuando era chica.

La razón es que, sin saberlo, la historia de Estados Unidos había sido reescrita desde la segunda parte del Siglo XIX.

Rissa Arias

¿Estás satisfecho con el estado de la nación? Si es así, no tienes que leer más porque la siguiente información es para aquellos que están conscientes de que nuestros asuntos nacionales no están en buen estado.

El mayordomo que vino de otro planeta

Michael Reagan | 22 de agosto de 2013 (townhall.com) – Lo hiciste de nuevo, Hollywood. Has tomado un gran relato sobre una persona real y hechos reales, y lo has distorsionado hasta hacerlo un mazo de mentiras. Tomaste la historia real de Eugene Allen, el mayordomo de la Casa Blanca que

La Biblia y la inmigración

Recopilado por Ramón Arias | 22 de agosto de 2013 Al tratar los asuntos de la inmigración, uno debe tener en mente los aspectos vitales de nuestra historia: Los Estados Unidos de América fueron establecidos originalmente como una nación cristiana. Los Estados Unidos de América se hicieron una nación bajo

¿Por qué tantos odian a Estados Unidos?

¿Por qué nos odian? Es la pregunta que millones de norteamericanos se hacen continuamente. Las respuestas son variadas, dependiendo de la inclinación religiosa, filosófica e ideológica, de quién da la respuesta.

¿Por qué no tratar al matrimonio como una corrida de pruebas?

Kellie Fiedorek | 20 de agosto de 2013 Durante décadas, el matrimonio ha estado bajo ataque desde todos los ángulos. Algunos de esos ataques han sido sutiles –como cuando las leyes sobre el divorcio fueron relajadas y se hizo más fácil dejar al cónyuge– mientras que otros son más obvios,

El mito de la compasión de los liberales

Las políticas de «justicia» de Obama hacen más mal que bien David Limbaugh | 19 de agosto de 2013 ¿Qué hará falta para que el país despierte ante las furias destructivas del liberalismo, y finalmente haga algo al respecto? Los liberales siguen disfrazándose de propietarios exclusivos de la compasión, pero