Las naciones y su gobierno son lo que la gente ha permitido desarrollar con el tiempo. Durante mucho tiempo, los Estados Unidos de América se ha considerado como una nación modelo a seguir debido al grado de libertad que le brinda a su gente. Pero lo que la mayoría de la gente no tiene en cuenta es toda la sangre, el sudor, las lágrimas, el sacrificio y la pérdida de vidas que ha costado. La verdadera libertad nunca es gratis. Partiendo de ese pequeño grupo de peregrinos que se aventuraron en ese viaje arriesgado a través del Atlántico en 1620 para llegar a estas costas en busca de libertad para servir al Dios bíblico a quien adoraban, este país ha conocido muchos sacrificios desinteresados. Los peregrinos, los que los siguieron, y muchos patriotas fieles y leales continuaron pagando un precio muy alto y dedicación para ver que esta nación fructificara y así asegurar que pudieran transmitir esta herencia a las futuras generaciones.